26/08/19

Devaluación post-PASO castigó obras de PPP


NA

La devaluación postpaliza kirchnerista se convirtió en veneno casi imposible de neutralizar para las ya castigadas obras de Participación Público Privada (PPP) que impulsó el Gobierno a través del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. El funcionario arrancó a full su gestión pero, en vez de apuntar su lupa al día a día de los proyectos, priorizó sus victorias discursivas sobre los siniestros años de desidia cristinista, que dejaron un festín de denuncias y causas de corrupción. En las semanas previas al 11-A, Dietrich tuvo que realizar un intenso raid por rutas para prometer certificados de Vialidad Nacional por pagos demorados y así terminar tramos de obras de cara a las elecciones. Las PPP, que en ese momento ya se encontraban en territorio espeso, comenzaron a desangrarse en los últimos días, con despidos por doquier ante la falta de respuestas del Gobierno y la incertidumbre sobre el riesgo-país y la incapacidad de financiamiento. El panorama marca hoy un freno casi total de los principales corredores viales -excepto el B, con capitales chinos en el medio y de trámite lento- e incluso levantamiento de obradores. Mientras tanto, Dietrich utiliza redes sociales para mostrar, aunque sea a medio término, obras licitadas por el cristinismo que entraron en larga siesta hasta que llegó el macrismo, como una ruta en Pergamino. El problema es que ese mismo día allí se tuvo que cancelar el ingreso de material y se confirmaron despidos por no recibir los certificados de Vialidad Nacional. En tertulias de expertos que entienden de verdad la discusión sobre estos temas sintetizan: “En vez de darle el ministerio a una persona que de verdad se haya dedicado al transporte, que sepa lo que hace y que entienda la filosofía del trabajo, se lo dan a niños ricos o a peronistas vagos. Entonces, con un Gobierno u otro pasan los años y no se avanza, o se hace a los ponchazos. No usan la cabeza o usan siempre el bolsillo”.

Fuente: Ámbito