26/09/19

Vaca Muerta: según Shell, los precios congelados no pueden competir con EE.UU.

Para el presidente de la filial argentina de la petrolera angloholandesa, el congelamiento liquidó la competitividad de Vaca Muerta, ya que los fondos para shale son escasos e irán donde haya más renta.


Las petroleras hacen negocios en entornos sociales sumamente riesgosos como África y en Medio Oriente y obtienen una atractiva renta. Pero en Argentina, un país sin conflictos armados desde hace más de 35 años, los vastos recursos de petróleo y gas natural no pueden ser desarrollados al 100%.

Por esto, El Cronista entrevistó en exclusiva al presidente de Shell Argentina, Sean Rooney, quien señaló que "lo más preocupante" en este país son los constantes cambios y la inestabilidad macroeconómica. Fue en la XII Argentina Oil & Gas (AOG) Expo 2019, organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) en La Rural.

Asimismo, el estadounidense Rooney, quien trabajó en Venezuela entre 2004 y 2008, indicó que debido al congelamiento de los precios del petróleo crudo y los combustibles líquidos, "los precios de Vaca Muerta no son competitivos" con respecto a la Cuenca Permian, origen del boom del shale oil.

- Aún con esta nueva coyuntura, ¿continúan con sus planes de expansión para Vaca Muerta?

- Seguimos con la mira en producir 45.000 barriles por día (bpd) de petróleo en 2021 y unos 70.000 bpd a mediados de la próxima década. Operamos las áreas de Coirón Amargo Sur Oeste (CASO), Cruz de Lorena y Sierras Blancas.

- Algunas petroleras que están en Vaca Muerta dicen que no pueden trabajar en este escenario y empezaron a retirar inversiones. ¿La crisis es tan grave? ¿Cómo afecta a Shell Argentina?

- Los precios actuales no son competitivos, pero sabemos que esto es transitorio. Nos están pagando el equivalente al petróleo Brent menos 20 dólares, cuando en Permian (Estados Unidos) es Brent menos 5.

- ¿Y si el crudo en vez de estar a u$s 60 por barril saltara a u$s 80, cambiaría la ecuación? Porque en ese caso estará muy por encima del break-even de los yacimientos más eficientes, que algunos señalan que está alrededor de los u$s 40.

- Tampoco. Hay que entender que acá no importa el break-even: los fondos de nuestra cartera global en no convencionales son limitados y las inversiones irán donde haya más renta.

- Es un panorama desalentador el que describe. ¿Confía en que se revertirá a partir de mediados de noviembre, cuando termine el congelamiento? ¿Y tienen buena expectativa sobre lo que decida el próximo Gobierno?

- Creemos que un nuevo Gobierno va a reconstruir las condiciones para que podamos ser competitivos. Le damos el beneficio de la duda.

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El año pasado, Shell Argentina vendió sus activos de Downstream (refinerías y estaciones de servicio) a Raízen, una alianza en la que la empresa madre de Shell comparte la mitad con la brasileña Cosan.

Por esto, Shell compartió riesgos y se dividió en el país para enfocarse plenamente a la exploración y producción de hidrocarburos. A fines de 2018 Rooney asumió su cargo en Argentina.

En los próximos años, Rooney será la cabeza de un plan de inversiones superior a los u$s 2000 millones (aunque el monto nunca fue especificado) para Vaca Muerta.

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- Todos sus pares elogian la geología de Vaca Muerta. ¿Qué hay para envidiarle a las cuencas de Estados Unidos?

- En Argentina perforamos con la eficiencia de Estados Unidos o incluso mayor, hemos hecho un aprendizaje, pero complica la macroeconomía.

- ¿De qué manera los afectó la reciente vuelta de la imposición de controles de capitales?

- Los controles de cambios nos preocupan pero ya existieron acá y en otros países. Sabemos cómo manejarnos.

- Afirma que hay problemas económicos pero que conocen cómo sortearlos. ¿Por qué cree que la industria petrolera puede trabajar en África y Medio Oriente y encuentra dificultades en Argentina, un país sin guerras?

- La dirección global de la empresa siempre pregunta por el largo plazo y no la coyuntura. Lo más preocupante para nosotros es el cambio permanente y la inestabilidad macroeconómica. Si las condiciones son fijas hay ganancias igual. En algunos lugares se pedirá mayor rentabilidad y en otros, menos riesgosos, menos, pero igual hay ganancias, como en el caso de Noruega.

Fuente: El Cronista