10/01/20

Ecobici se instaló como medio de transporte, pero cada vez cuesta más conseguir bicicletas

Al mismo tiempo que se ve a mucha gente trasladándose con las bicis públicas, las estaciones permanecen vacías a toda hora.


Ni una bicicleta. La imagen es de la estación de Balcarce e Hipólito Yrigoyen, pero se repite en toda la Ciudad. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

La Ciudad dio por concluido el proceso de ampliación del sistema de bicicletas públicas porteñas, EcoBici. Con seis meses de retraso, se llegó al número de estaciones, bicicletas y barrios que se habían planteado como objetivo. El plan apuntó a ampliar una forma de movilidad sustentable que, luego de diez años, se encuentra totalmente afianzada entre los vecinos del área Metropolitana. De las rudimentarias bicis amarillas -color insignia del Pro-, se pasó a las naranja, las que identifican a un banco de origen brasileño, main sponsor. Más livianas, más seguras, con cambios.

Sin embargo, el sistema tiene por delante un desafio: responder a la demanda. Hay estaciones que pasan la mayor parte del día sin una sola bicicleta anclada. Sucede en Palermo, San Nicolás, San Telmo, Monserrat, y Recoleta; pero también en los barrios más alejados del Área Central, como Barracas, La Paternal, Villa Urquiza, Coghlan o Belgrano.

Cuando los usuarios hacen zoom en el mapa de la aplicación, se encuentran casi invariablemente con un cartel negro, el que indica que hay "0" bicicleta en la estación. Ocurre incluso durante la noche y aún en la madrugada.

Actualmente el sistema posee 400 estaciones, 4.000 bicicletas y llega a 38 de los 48 barrios porteños. Desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad confirman a Clarín que son días complicados para los usuarios: "La cantidad de bicicletas operativas puede verse reducida durante estos días. Se les está colocando GPS con sistema de rastreo satelital en tiempo real. La idea es detectar la ubicación del rodado para mejorar la logística y funcionamiento del sistema", explicaron. Sucede que entre que la bici se va al taller y regresa a la calle, pueden pasar entre 24 y 48 horas, según dijeron.

Los vecinos conocen y viven la problemática de la falta de rodados: "Vivo en Caballito y trabajo en Constitución. Y en ambos barrios es complicado conseguir bicicletas. Últimamente pasa que, cada vez que necesito usar una, en las estaciones no hay disponibles", dice Augusto Vera, y agrega: "En Caballito, las más cercanas que tengo son la de Ferro, Primera Junta y en Yerbal y Fragata Sarmiento. Las veces que tengo suerte y encuentro, nunca hay más de una o dos. Y en otras ocasiones hay que esperar más de diez o quince minutos".

En la zona de Recoleta también se complica conseguirlas. "A veces uso Ecobici para ir a Constitución. Me pasó hace dos semanas que empecé a buscar bicicletas en la plaza que está frente al teatro Coliseo, en Marcelo T. de Alvear y Cerrito. No había ni una. Caminé por la 9 de julio y llegué a la avenida Belgrano sin encontrar bicicletas. En algunas estaciones esperé unos cinco minutos, pero en otras directamente seguí de largo. Eran las 11 de la mañana, así que no era la hora pico", concluyó Vera, un usuario habitual del sistema.

Estas son historias cotidianas. En el relevamiento que lleva Clarín desde hace meses en la zona de Área Central, Retiro, Recoleta y un sector Palermo, el cuadro se repite: estaciones vacías y gente esperando.

Una de las preocupaciones de la empresa, y de la Secretaría de Transporte, es el vandalismo. Si bien las estaciones están disponibles y funcionando todos los días, a todas horas, hay algunas excepciones. Como es el caso de la que está en Iriarte y Vélez Sarsfield, en Barracas: se encuentra ubicada en una plaza con rejas, que se cierra durante la noche. "Apareció hace poco. A los vecinos nos sorprendió. Había otra estación, cerca de esta plaza, que quedó desmantelada casi por completo. Primero robaron las bicis, después las diferentes partes de la estación y, al final, casi que no quedó nada. Por el barrio se ve gente usando esas bicis como propias", se lamentó un vecino.

Esta estación, junto a otras ubicadas en la misma zona y también en Parque Patricios, las bicicletas públicas son muy utilizadas para llegar a las estaciones Hospitales, Caseros e Inclán de la línea H de subte.

Otra modalidad que ha mostrado la vulnerabilidad del sistema es el "robo de códigos": cuando una persona le mira el código de desbloqueo a un usuario -que es sencillo y se ve con números grandes en la pantalla de un teléfono- y lo utiliza en una bici anclada en la misma estación. A veces, estas personas usan el rodado y lo devuelven, pero otros no, las roba. Lo que claramente perjudica al usuario registrado.

En estos días al abrir la app podrán verse algunos cambios, por ejemplo el agrupamiento de estaciones por barrio. O la selección de un atajo para ser redirigido a la red de ciclovías y bicisendas. También se agregó una validación del número de celular, para mejorar la conectividad.

Por otra parte, el Gobierno porteño está colocando cámaras de seguridad en las estaciones. La empresa que tiene la concesión del sistema, Tembici, también podrá visualizarlas en tiempo real. Además, estas cámaras graban.

El sistema público de bicicletas tiene en este momento 615 mil usuarios registrados, el 77% de los cuales se registraron a través de tarjetas de crédito. El resto lo hizo con la constancia de un servicio. Entre todos ya llevan acumulados 6 millones de viajes. En promedio se realizan unos 30 mil viajes por día, aunque el 27 de septiembre se registró un pico récord de 37.044 viajes. Fue el día en que se realizó una marcha y protesta contra el cambio climático. Los usuarios más habituales tienen entre 25 y 33 años (representan el 35,7%) y el 52% son mujeres. Mientras tanto, las estaciones con mayor movimiento son las de Constitución, Parque Las Heras, Pacífico, Ecuador y Mansilla (Recoleta) y Congreso.

Fuente: Clarín