09/01/20

Los polémicos antecedentes de la empresa francesa que quiere operar el subte

Keolis arrastra denuncias por demoras, cancelaciones y deudas millonarias. En Boston casi le quitan la concesión. Mientras tanto, el gobierno porteño aún evalúa las propuestas económicas del pliego.


El grupo francocanadiense Keolis opera el servicio de trenes locales y el metro de la ciudad de Boston y, con ese expertise bajo el brazo, busca, en alianza con el Grupo Eurnekian, quedarse con el contrato para la operación del subte de Buenos Aires. Sin embargo, sobre su espalda pesan antecedentes polémicos que generaron una ola de críticas de la comunidad bostoniana y una amenaza de retirar la concesión por parte de la autoridad política y burocrática que coordina el servicio de transporte en el estado de Massachusetts (MTBA).

En la última semana de 2019, un tren que opera la compañía descarriló a las afueras de Boston. Aunque no hubo heridos, cerca de 200 pasajeros tuvieron que bajarse de la formación de la línea Framingham/Worcester y caminar sobre las vías en busca de un colectivo para completar el recorrido.

También en la capital de ese estado de la Costa Este, Keolis recibió duras críticas debido a que los usuarios denunciaron que la empresa había apagado los GPS de sus trenes por las demoras y cancelaciones con las que presentaban el servicio y así alterar las métricas de rendimiento en cuanto “efectividad del servicio”.

El sitio Invest Now, un foro local que reclama hace años mayor inversión en los trenes que opera Keolis en Boston, informó que la empresa fue beneficiada con una condonación de deuda de más de 800 mil dólares por parte de MBTA, que le perdonó multas por mal servicio.

Además, según esa investigación, solo en los años fiscales 2015 y 2016, Keolis ha incurrido en multas de 12,8 millones de dólares por problemas de mantenimiento y programación. Ya en 2018, debido a las cancelaciones, las demoras y problemas en el servicio, la autoridad política del servicio de trenes de Massachusetts adelantó que no renovaría la concesión a la firma, cuyo contrato culmina en 2022.

En paralelo al descarrilamiento del tren, a fines de 2019, la primera tormenta de invierno ocasionó demoras en el servicio del tren de cercanías. Hubo una amplia repercusión en los medios locales y en las redes sociales, donde usuarios frecuentes cuestionaron el servicio. Lo que generó la furia de los estadounidenses fue que la formación dejó de funcionar por problemas técnicos, no por la copiosa nieve ni la helada que cubría las vías durante el 3 de diciembre del año pasado.

El grupo Keolis opera en 16 países y transporta más de 3.000 millones de pasajeros por año, al tiempo que también administra servicios de tranvía, tren y colectivos. El 70% de Keolis es propiedad de la SNCF, la compañía estatal francés que administra, opera y controla los ferrocarriles y el subte. El 30% restante pertenece a la Caja de Depósitos y Colocación de Québec (CDPQ), un grupo inversionista institucional canadiense que nació por decisión del gobierno de ese país para manejar fondos de pensiones. Tiempo después, administró el dinero de organismos públicos y desde hace algunos años invierte en emprendimientos privados, como el aeropuerto Heathrow (Londres) o el metro de Lyon.

EXPECTATIVA. Con la prórroga a Metrovías hasta culminar el proceso de licitación, el gobierno estira unos días más el plazo de impugnaciones. Hasta ahora, ambas empresas juntan información para presentar ante la Comisión Evaluadora antes del 22 de enero, cuando vence el plazo para informar observaciones sobre las propuestas de cada empresa y se fija la fecha para el próximo paso (dictamen sobre oferta económica de las empresas que compiten por la licitación).

Tras la apertura del sobre técnico, la Comisión dictaminó que la oferta de Keolis-Eurnekian superó a Metrovías 907,5 a 891,8 en el puntaje inicial. Esa instancia representa el 40% del pliego, el resto está reservado para el sobre económico. "Es inentendible la evaluación", rugieron desde la firma del Grupo Roggio.

De acuerdo a la empresa que opera el subte porteño, Keolis propuso "mejorar la calidad del servicio, pero jamás explica de qué manera lo van a hacer". El documento que presentó Metrovías supera las siete mil fojas y, siempre según la firma de Roggio, la presentación de Keolis "no llega" a las mil.

Metrovías promete inversiones por 150 millones de dólares para la mejora de mantenimiento de material rodante, inversión en talleres, e inversión en procesos digitales. Hasta ahora, la Comisión evalúo -siempre dentro del sobre técnico- el Plan de Operaciones, Plan de Recursos Humanos, Plan de Mantenimiento y Plan de Servicios, Información y Atención al Usuario.

Fuente: Letra P