02/01/20

Luego del acto en Yacyretá, el amperímetro aún “no se movió”

Tres días después de la realización del acto de inauguración oficial de las instalaciones de adecuación de barras en 500 kV de la central Yacyretá para la conexión de la línea paraguaya (LP2)“aún no se movió el amperímetro”.

Es el categórico reporte que hizo ayer un técnico compatriota a nuestra redacción, quien afortunadamente tiene el hábito de observar cotidianamente el diagrama de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Argentino).

Aunque su observación parezca un tanto apresurada o inmediatista, nuestra fuente añadió “...ni un solo kWh hora más. O sea que la inauguración de la línea de 500 kV. Que supuestamente podemos traer el 50% de la producción de Yacyretá no pasó de la retórica, del acto, de las selfies, de los bocaditos pero, en la práctica, no se movió el amperímetro”, graficó.

La falta de credibilidad que caracteriza a la opinión pública nacional, especialmente cuando de proyectos, actos o promesas en las binacionales se trata, no surgió por generación espontánea. Es la consecuencia lógica de muchos años de sometimiento o de entrega de los intereses nacionales.

Recordemos que hace 25 años que nuestro país, en Yacyretá tolera esta injustificable restricción técnica que le impide aprovechar toda su energía, el 50% de su producción, no solo porque lo establece el Tratado, sino porque es el mayor aportante de territorio y, por ende, del único factor insustituible en emprendimientos de esta naturaleza: el agua.

El Tratado en cuestión, también establece que la “compensación en razón del territorio inundado” integre el costo de servicio de electricidad de la central hidroeléctrica. No obstante, la entidad binacional, de acuerdo con fuentes oficiales, nunca recibió este resarcimiento y si algo le transfirieron en algunos de los escasos momentos benignos del “monumento a la corrupción”, fue muy poco significativo.

Conocedores del proyecto, así como de sus avatares, sostienen que la cantidad que se le adeuda a nuestro país por este concepto ronda los US$ 1000 millones.

Oro hecho llamativo es que la ANDE, durante el Gobierno de Horacio Cartes, inauguró una línea de 500 KV mucho antes de que terminasen estas instalaciones de adecuación.

Debe apuntarse, una vez más, que desde 1994 hasta noviembre de este año, de los 373.611.774 MWh de producción acumulada que registró la entidad binacional, nuestro país pudo aprovechar solo 23.709.437 MW, o sea el 6,35%; en tanto que argentino se hizo cargo de 349.902.337 MWh, el 93,65% faltante.

Debe destacarse asimismo, que de los 2.607.179 MWh que la ANDE retiró en 2015, cayó a 474.000 MWh en 2018 (- 82%) y los registros indican que en el presente ejercicio subió apenas a 705.000 MWh.

“No todo lo que brilla es oro”

Desde la perspectiva técnica, física, concreta, luego de la habilitación oficial de las instalaciones de adecuación de barras en 500 kV para la conexión de línea paraguaya (LP2), una conclusión cae por su propio peso: el camino hacia el plena aprovechamiento de la energía paraguaya en Yacyretá está expedito.

Sin embargo, desde la perspectiva política, de un plan integral de aprovechamiento de nuestros recursos, inclusive de exportaciones reales si hubiere excedentes, con decisiones tomadas por el Poder Ejecutivo, el camino sigue sembrado de obstáculos, mejor de dudas, de indecisiones, e inclusive de entreguismo.

Fuente: ABC