Por Antonio Rossi

La nueva concesionaria de la autovía del Mercosur debutó con una sorpresa tarifaria avalada por el Gobierno de Javier Milei que implica el pago de un peaje 100% más caro para los usuarios que no utilicen el sistema TelePase.
La empresa beneficiada forma parte del grupo mendocino Cartellone que tiene a su plana mayor expuesta en el juicio oral de la causa Cuadernos que tramita el Tribunal Oral Federal N.º 7. Gerardo Cartellone, José Cartellone y María Rosa Cartellone, junto con Tito Biagini, están acusados como coautores de diez hechos de cohecho activo, mientras que Hugo Kot fue imputado como partícipe necesario. Según el planteo de los fiscales del caso, los pagos que desembolsaron a funcionarios nacionales entre 2003 y 2015 no eran "aportes aislados", sino parte de un esquema sistemático para obtener decisiones administrativas favorables y contratos de obra pública.
Tras hacerse cargo del tramo “Oriental” –que abarca casi 700 kilómetros de las rutas nacionales 12 y 14, el puente Zárate–Brazo Largo y el acceso al paso fronterizo Paso de los Libres–Uruguayana—, la empresa “Autovía del Mercosur eliminó el cobro en efectivo y habilitó la modalidad de pago electrónico con una tarifa de peaje que duplica el valor que había presentado en su oferta.
Según las estadísticas oficiales del último año, el 70% de los usuarios de la autovía mesopotámica abonan los peajes de modo anual y solo un 30% lo hace de manera automática con Telepase.
Amparada en una modificación de los pliegos que la gestión libertaria efectuó antes de recibir las ofertas, la concesionaria quedó en condiciones de cobrar el doble de la tarifa básica del TelePase a todos los usuarios que abonen con tarjetas de débito, crédito, billeteras virtuales, código UR y teléfonos celulares.
Por medio de un “circular aclaratoria”, la conducción de Vialidad Nacional –que encabeza el menemista Marcelo Campoy-- cambió el texto original del artículo 50 del PETG (Pliego de Especificaciones Técnicas Generales) estableciendo que “las vías manuales deberán convertirse en vías mixtas (manuales/automáticas) y a partir dicha transformación, el concesionario estará habilitado para cobrar el doble de las tarifas vigentes del TelePase”.
En cada una de las cuatro cabinas de la autovía del Mercosur que se rehabilitaron entre Paso de los Libres y Campana, la tarifa para un automóvil con TelePase quedó establecida en $ 1.886,87. En cambio, para los que no cuentan con esa forma de pago el peaje se eleva a $ 3.773,75.
La flamante concesionaria inició sus operaciones con la reimplantación de los peajes que estaban suspendidos desde abril de 2025 en las estaciones de Zárate, Colonia Elía, Yeruá y Piedritas unicamente con el sistema TelePase y sin cabinas de cobro manual.
Por el momento, sólo les cobra peajes a los que tengan TelePase. Los que no cuenten con esa modalidad de telepeaje, son registrados con un lector de patentes y pueden pasar sin abonar con un compromiso futuro de pago voluntario.
Antes de que finalice enero, la empresa prevé tener instalado en todas las cabinas el nuevo sistema de cobro con la instalación de “tótems” para pagos electrónicos con tarjetas de crédito, débito, billeteras virtuales, códigos QR y teléfonos celulares. Con cualquiera de esas formas de pago, el peaje será 100% más caro que el valor del TelePase.
DIFERENCIA EXCESIVA
Además de inédita, esa duplicación para penalizar a los que no tengan telepeaje contrasta de manera significativa con la situación tarifaria que se registra en el resto de las rutas nacionales con peaje y en los accesos capitalinos donde las diferencias de valores entre las modalidades de pago oscilan entre el 0,2% y 9,3%.
En la red de casi 6.000 kilómetros de rutas nacionales que opera la estatal Corredores Viales, la tarifa unificada actual para un automóvil en todas las estaciones de peaje es de $ 1.300 que baja a solo $ 1.258 si se abona con Telepase.
En la autopista Ricchieri-Ezeiza-Cañuelas, la diferencia tarifaria entre el telepeaje y el pago manual en las estaciones troncales es del 9,3% en el horario no pico y del 3,3% en las bandas horarias de mayor tránsito.
En los accesos Norte y Oeste, la brecha en el peaje de un auto es de apenas un 0,2% en el horario de menor tránsito ($ 700 manual y $ 699 Telepase) y del 7,3% en las horas pico ($ 900 versus $ 838).
En la autopista Buenos Aires-La Plata, un auto en el horario no pico abona en las estaciones de Dock Sud, Hudson y Gutiérrez $ 2.122 con TelePase y $ 2.200 en forma manual. En las horas pico, la separación tarifaria es solo un 1,7%: $ 2.653 con telepeaje y $ 2.700 con pago manual.
La situación planteada en la autovía del Mercosur también genera ruido frente a lo que pasa con la otra concesionaria privada que se hizo cargo la semana pasada del puente Rosario-Victoria, donde la diferencia tarifaria no supera el 7%. La empresa “Conexión Alto Delta” (que integran las constructoras Obring-Rovial-Edeca-Pitón- Pietroboni) comenzó a operar con una tarifa para automóviles en la estación de “Isla La Deseada” de $ 1.029 con TelePase y $ 1.100 en forma manual o automática.
AUMENTOS CON SILENCIO OFICIAL
Además de la asimetría tarifaria, el desembarco de las primeras concesionarias viales de la era libertaria dejó sobre el tapete otra anormalidad administrativa. Las dos empresas que tomaron las postas de la autovía mesopotámica y del puente que une las provincias Santa Fe con Entre Ríos empezaron a cobrar los peajes sin ninguna resolución oficial que haya autorizado los nuevos cuadros tarifarios.
Esa situación va a contramano de lo que sucede cada vez que se modifican los peajes en las rutas nacionales a cargo de Corredores Viales y en los accesos a la ciudad de Buenos Aires donde los aumentos son aprobados y publicados en el Boletín Oficial. Para justificar la falta de una resolución oficial específica, los funcionarios de Vialidad Nacional se amparan en la “letra chica” del artículo 82 del PETG. Según procedimiento aprobado siguiendo la impronta desreguladora de Federico Sturzenegger, son las mismas concesionarias las que calculan e informan las nuevas tarifas al organismo vial. Si pasan 5 días hábiles sin ninguna observación, el silencio oficial convalida automáticamente la aplicación de los cuadros tarifarios sin necesidad de un acto administrativo.
Nota editada en LetraP

