07/05/26

Hidrovía: Jan de Nul corre con ventaja, pero aún DEME puede ganar si cotiza un peaje más bajo

La precalificación técnica dejó mejor posicionada a la empresa belga Jan de Nul que viene dragando la vía navegable troncal desde los 90. Si no hay impugnaciones, en dos semanas se abren los sobres para ver quien solicita el peaje más económico

Por Antonio Rossi




La licitación de la Hidrovía que lleva adelante el Gobierno de Javer Milei avanzó un nuevo casillero y antes de fin de mes quedaría definida la nueva concesionaria privada que hasta el 2056 se encargará del dragado y balizamiento con el cobro de peajes a los barcos.

En la precalificación del sobre 2 --que abarcó la planificación de las obras, las dragas disponibles y la coordinación técnica de los trabajos a realizar--, la empresa belga Jan de Nul quedó con el mejor posicionada con 66,20 puntos. Su contrincante DEME, que también tiene bandera de Bélgica, se ubicó en segundo lugar con un puntaje técnico de 42,14.

Si bien la diferencia obtenida por Jan de Nul resulta importante, no puede por ahora salir a festejar porque aún faltan abrir los sobres con las ofertas económicas donde su competidora tiene chances de ganar si cotiza un peaje sensiblemente más bajo que el suyo.

Según el sistema de puntuación que elaboró la gestión libertaria, la evaluación del sobre 3 representará el 60% de la calificación total de las ofertas en juego con el otorgamiento de un máximo de 120 puntos para la empresa que solice la menor tarifa de peaje.

Tanto Jan de Nul, como DEME tienen un plazo de 7 días para impugnar la calificación técnica. De no haber cuestionamientos, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) conducida por Iñaki Arreseygor quedará en condiciones de abrir las propuestas económicas en la última semana de mayo.

Asociada con la local Emepa, Jan de Nul había ganado la primera licitación durante el gobierno de Carlos Menem. Tras el fin de esa concesión en 2021, siguió a cargo del dragado como contratista del Estado, primero bajo la anterior Administración General de Puertos (AGP) y luego con la ANPyN.

Por su parte, DEME es otra jugadora global con presencia en Europa y Asia, que desde 2025 busca consolidar su expansión en Sudamérica. Fue la única oferente en la licitación de febrero del año pasado, que se cayó en medio de denuncias y cuestionamientos cruzados.

La licitación en disputa constituye la privatización más relevante que tiene en curso la administración mileísta. Determinará en manos de quién estará durante las próximas tres décadas la administración y control del principal corredor navegable del país por donde se movilizan casi el 80% de las exportaciones agropecuarios y el 90% del tráfico de contenedores.

Lo que está en juego es una concesión de obra pública del dragado y balizamiento con cobro de peaje, sin aval estatal y a riesgo empresario de la vía navegable troncal (VNT), que se extiende desde el km 1238 del río Paraná hasta el Río de la Plata exterior.

Con el asesoramiento técnico de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (en inglés Unctad), para esta licitación los funcionarios de la ANPyN armaron un esquema de presentación de ofertas dividido en tres instancias.

El primer sobre correspondió a los antecedentes legales, financieros y técnicos. El segundo, abarcó los planes de acción que diseñaron las empresas para cumplir con las exigencias de los pliegos y las capacidades técnicas del personal y los profesionales que estarán a cargo de las obras. En tanto, el tercer y último sobre que aún falta abrir es el que pondrá sobre la mesa las tarifas de peajes a los barcos que quieren cobrar las oferentes para poder cubrir sus costos operativos, cumplir con las obras contractuales y embolsar una ganancia.

En los primeros meses de la concesión—que el pliego denomina “Etapa 0”--, el nuevo concesionario privado tendrá que realizar las tareas de mantenimiento pendientes junto con las mejoras esenciales previstas para la VNT. Para este período, tendrá que cotizar un peaje que ronde entre un mínimo de u$s 3,80 por Tonelada de Registro Neto (TRN) y un máximo de u$s 4,20, que se encuentra por debajo de la tarifa actual de u$s 4,30.

En la siguiente "Etapa 1", deberá asegurar un dragado de 36 pies en el tramo principal con una tarifa que tendrá un mínimo de u$s 4,65 y un máximo de u$s 5,05 por TRN.

En la "Etapa 2", la profundidad de la VNT tiene que llegar a 40 pies con una tarifa mínima de u$s 5,78 y un techo de u$s 6,18 que representa un 44% más que el peaje actual de u$s 4,30 por TRN.

Con los estudios de ampliación del dragado a 42 y 44 pies que deberá presentar en el quinto año del contrato, el futuro concesionario tendrá que definir el nuevo valor del peaje que pretende cobrar. Los cálculos preliminares que se manejan en el sector indican que esa tarifa podría ser entre un 100% y 150% más elevada que la actual.

RESPALDOS Y CUESTIONAMIENTOS

Hasta ahora, el proceso licitatorio cuenta con un marcado respaldo y acompañamiento del “Círculo Rojo” de la Hidrovía. Esa formación empresarial e institucional está integrado por las siguientes entidades: Unión Industrial Argentina, Sociedad Rural, Cámara del Acero, Bolsa de Comercio de Rosario, Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, Centro de Navegación, Cámara de Puertos Privados Comerciales, Cámara de la Industria Aceitera y Cámara Naviera Argentina.

En tanto, los principales cuestionamientos vinieron del lado del actual titular del Consejo Portuario Argentino, José María Lojo y del diputado nacional, Jorge Taiana.

En una denuncia ante la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA), Lojo advirtió que las tarifas de peajes en dólares se van a triplicar a medida que aumente el calado de la hidrovía y que se ha llamado a licitación sin ningún estudio de impacto ambiental que indague sobre las consecuencias de llevar el actual calado del río Paraná de 34 pues hasta un nivel de 40/44 pies.

Por su parte, Taiana pidió la “suspensión inmediata del procedimiento licitatorio hasta tanto se esclarezcan las denuncias formuladas ante la PIA y la presunta utilización de documentación apócrifa atribuida a la Unctad”. Por medio de un proyecto de resolución, el legislador kirchnerista destacó que “la implementación de bandas tarifarias para el peaje desnaturaliza el concepto de concesión a riesgo empresario y configura una garantía de ingresos para el concesionario que será absorbida por los productores y los usuarios de la vía navegable”.

Nota editada en LetraP