Por Antonio Rossi

Cuarenta días después de haber recibido las ofertas y en medio de una creciente disputa con la administración de Axel Kicillof, el Gobierno de Javier Milei terminó de definir cuáles son las empresas que no cumplieron con las exigencias del pliego y las que han quedado calificadas para competir por las concesiones de la autopista Riccheri-Ezeiza-Cañuelas y las rutas nacionales 3, 5, 205 y 226.
La comisión evaluadora de las ofertas en juego para los tramos "Sur-Atlántico-Acceso Sur" y "Pampa" dejó fuera de carrera a 7 empresas oferentes, entre las cuales sobresalen la estatal Aubasa—la concesionaria bonaerense de la autopista Buenos Aires-La Plata y la autovía 2—y Sacde, la constructora controlada por Marcelo Mindlin.
La exclusión de Aubasa va camino a generar una fuerte disputa política y judicial entre la Nación y el gobierno bonaerense. Dos días antes de que se conociera el dictamen de precalificación, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia, Gabriel Katopodis, salió a denunciar que la gestión mileísta estaba "embarrando la licitación" para correr a Aubasa y que detrás de esa movida podría haber un "negociado" con la adjudicación a operadoras privadas para aumentar las tarifas y la cantidad de cabinas de peajes.
Según la argumentación oficial, la descalificación de Aubasa se debe a que "no acreditó el cumplimiento de los requisitos exigidos en lo relativo a una experiencia mínima de 10 años en ejecución de obras viales", ya que la documentación acompañada no demuestra que haya ejecutado por sí las obras invocadas.
Para los funcionarios nacionales, la participación indirecta o subcontratación efectuada por Aubasa "no resulta suficiente para acreditar experiencia en los términos exigidos, en tanto no demuestra la capacidad técnica propia del oferente para llevar adelante obras de la magnitud requerida".
En el caso de Sacde, los motivos que la dejaron al margen fueron el no cumplimiento de los índices de "endeudamiento y solvencia económica y técnica" que pedían los pliegos.
Junto con Aubasa y Sacde también fueron descalificadas de la licitación las empresas JCR-Rovella Carranza; Edmacar; Pelque-OCSA y el consorcio IEBC-Centro Construcciones (Cecosa)-Basa Construcciones.
Quiénes quedaron en carrera para el tramo Sur-Atlántico
En el caso del tramo "Sur-Atlántico-Acceso Sur", que comprende 1.325 kilómetros de la autopista Riccheri–Ezeiza–Cañuelas y las rutas nacionales 3, 205 y 226, las empresas que quedaron habilitadas para competir son las siguientes:
- Roggio-Chediak
- Vial Agro-Fontana Nicastro
- Panedile-Supercemento-Eleprint
- Creditech-Ceosa
- Concret Nor-Marcalba-Pose-Coarco
- CPC, constructora de Cristóbal López
Las oferentes que pasaron el filtro para el tramo Pampa
En tanto, para el tramo "Pampa", que abarca 546 kilómetros de la RN 5 que va desde Luján hasta Santa Rosa, la capital provincial pampeana, la lista de las que pasaron a la instancia decisiva de apertura de ofertas quedó conformada por:
- Vial Agro-Fontana Nicastro
- CN Sapag
- CPC
- Ceosa
- Concret Nor-Marcalba-Pose-Coarco
- Merco Vial-Lemiro Pietroboni
Si no hay impugnaciones o trabas judiciales, los sobres con las ofertas económicas para definir a los nuevos concesionarios se abrirán la próxima semana, donde se conocerán las tarifas de peaje que cada oferente propone cobrar para financiar las obras previstas y la operación de las autopistas y rutas en juego.
Las tarifas de peajes no podrán superar los valores máximos fijados por el Gobierno para cada tramo, los cuales se ubican entre 33% y 173% por encima de los valores que cobra ahora la empresa estatal Corredores Viales. En cuanto a las estaciones de peaje, a las 10 que funcionan actualmente se agregarán otras 10 más cuando los dos tramos pasen a manos privadas.
Cuánto costarán los peajes en cada tramo
En el subtramo "Acceso Sur", que abarca 50 kilómetros de la autopista Riccheri–Ezeiza, seguirán habilitadas las dos estaciones troncales de peaje ubicadas cerca del Mercado Central y Tristán Suárez. En este caso, la tarifa tope de peaje para un auto asciende a $2.000 en cada cabina frente al valor actual de $1.500.
Para el subtramo "Sur", de 870 kilómetros de las RN 3 y 205, los pliegos establecen que, a las dos estaciones troncales actuales (Uribelarrea y Cañuelas), se sumarán siete nuevas en Saladillo, Unzué, Gorchs, Azul, Chillar, Tres Arroyos y Dorrego. En ambas rutas y en cada cabina, la tarifa tope de peaje alcanza a $4.000 frente al actual peaje de $1.500.
En el subtramo "Atlántico", que abarca 404 kilómetros de la RN 226 entre Mar del Plata y Bolívar, el valor tope de peaje también es de $4.000 versus la tarifa actual de $1.500. A las tres estaciones de peaje que tiene actualmente esta traza se le añadirá una nueva en Vallimanca.
En tanto, en el tramo "Pampa" de la RN 5 habrá dos nuevas estaciones de peaje en Gorostiaga y Lonquimay que se añadirán a las actuales que se encuentran localizadas en Olivera, 9 de Julio y Trenque Lauquen. Actualmente la tarifa para autos en cada estación es de $1.500 y el peaje tope que prevé la licitación es de $4.100 en cada barrera de peaje.
Si las ofertas económicas quedan por debajo del valor máximo, el contrato de concesión tendrá una duración de 20 años y se adjudicará a la empresa que proponga la tarifa más baja.
En cambio, si todas las propuestas coinciden en el valor máximo establecido, la adjudicación se definirá a favor de la empresa que solicite el menor plazo de concesión, con un límite de hasta 30 años.
En los dos tramos que abarcan casi 1.900 kilómetros, solo se prevén obras de ampliación y transformación de rutas en autopistas en unos 70 kilómetros.
Los nuevos concesionarios deberán convertir las cabinas actuales de cobro en efectivo en "vías mixtas" para pagos en forma manual y automática. Para los usuarios que no tengan TelePase, la tarifa de peaje pasará a ser el doble.
Fuente: iProfesional

