22/12/20

Adiós a las low cost: cosecheros jujeños viajan ahora 38 horas en micro para trabajar

Ámbito publicó el año pasado el caso de los empleados golondrina que se habían beneficiado por la competencia aérea. Ahora, vuelven a trasladarse a la Patagonia por vía terrestre.


Rechazo. Empleados de compañías aéreas low cost vienen resistiendo al cierre de El Palomar, símbolo de la competencia en el sector que beneficio a muchos argentinos

La decisión del Gobierno de cerrar el aeropuerto de El Palomar, que se popularizó en los últimos tiempos por los vuelos low cost, puede limitarse a una discusión eterna entre el oficialismo y exfuncionarios de la anterior gestión sobre su viabilidad pero, en el fondo, lo que más importa son las consecuencias que genera la medida en la vida cotidiana de la gente. Un buen ejemplo es el caso de los cosecheros jujeños que, todos los años, entre diciembre y marzo, viajan a la Patagonia para el período de recolección de frambuesas. En agosto del año pasado, Ámbito publicó una nota que contaba un particular fenómeno que había producido la proliferación de los vuelos baratos y el aumento de frecuencias y destinos que cubrían estas nuevas compañías.

Tradicionalmente, estos trabajadores golondrinas (especializados en una tarea que requiere mucho conocimiento y técnica) se movilizaban cada año en micro. Un viaje desde San Salvador de Jujuy hasta Bariloche demanda una travesía de unas 36 horas que pueden ser más si el servicio requiere trasbordos. Desde esa ciudad turística partían hacía los diferentes lugares de trabajo de la región como El Bolsón, Lago Puelo y demás. Este periplo debían hacerlo hacia fines de noviembre para emprender el regreso a comienzos de marzo.

Con la irrupción de las low cost, entre 2017 y 2018, algunos productores que contratan a estos trabajadores decidieron cambiar el medio transporte, como se citó el artículo. Los micros fueron dejados de lado y los cosecheros comenzaron a movilizarse en avión. Hay dos factores determinantes para esta decisión. Por el lado del trabajador, redujeron a una tercera parte o menos el tiempo de viaje. Los vuelos desde Jujuy con destino a Bariloche, vía Buenos Aires o Córdoba, demandaban unas horas en total, teniendo en cuenta el tiempo de espera en la conexión.

Por el lado del empleador, además de contar con trabajadores más descansados al llegar a destino, le significaba un ahorro ya que era más barato el pasaje aéreo que en micro, costo que corre por su cuenta. En la nota mencionada se daba el siguiente ejemplo: un pasaje de micro directo desde la capital de la provincia norteña hasta Bariloche cuesta, como mínimo, unos $5.000. Sólo ida. El total, con regreso incluido, no baja de $10.000. En tanto, por una compañía de vuelos baratos como Flybondi, el costo baja a menos de $3.000 por trayecto. Es decir, por unos $5.000 se puede ir y volver de Jujuy a Bariloche”. Este caso de los cosecheros (muchos de los cuales era la primera vez que se subían a un avión) se repite en otras actividades y también tuvo efecto en el aumento del turismo en el país.

Lo que muestra la realidad es que ese cambio positivo que tuvieron los trabajadores se terminó.

Ámbito consultó al productor mencionado en la nota del año pasado y confirmó que este año lo cosecheros debieron volver a su vieja forma de transporte y someterse a agotador viaje de un día y medio de ida y otro día y medio de vuelta. La falta de competencia hizo que la relación de precios entre el micro y el avión se alterara. En la actualidad, el viaje ida y vuelta entre Jujuy y Bariloche implica un desembolso de unos $20.000 por persona. En tanto, por avión se requieren más de $40.000. En cuanto a duración de los viajes, el micro requiere poco más de 38 horas, según la empresa Via Tac, contra 5 horas en vuelo de Aerolíneas. Tanta diferencia puede justificar pagar el doble el pasaje pero hay que tener en cuenta que el empleador no un cosechero sino entre 80 y 100. En ese caso, la variable costo es fundamental.

Ya desde la cosecha pasada se volvió al viejo sistema (los “golondrinas” pudieron disfrutar un par de año de ese beneficio) ya que la restricción horaria que dispuso la Justicia en 2019 a El Palomar, llevó a que algunas compañías low cost levantaran servicios y dejaran de volar desde determinados destinos. Jujuy fue uno de los afectados. De esta manera, se debe hacer conexión con Salta, algo que complicaba la logística y encarecía el pasaje, según comentó a este diario el productor mencionado. Ahora, con el traslado de las operaciones a Ezeiza y la embestida contra las low cost se dio el golpe de gracia y los cosecheros jujeños dejarán de volar. Otros argentinos, de bajos recursos, también.

Fuente: Ámbito