29/12/20

Las estaciones del tren San Martín que nunca se terminan: ¿qué va a pasar con Villa Crespo y La Paternal?

De acuerdo al Gobierno porteño, resta un 7% para su finalización. Aseguran que la obra no fue cancelada y prometen que se la concluirá “lo antes posible”. Pero no saben cuándo la retomarán.


La obra de la estación La Paternal, al igual que la de Villa Crespo, sigue paralizada. Foto Guillermo Rodríguez Adami

“Se terminan las grandes obras”. Con esa frase, el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli se refirió a uno de los efectos de la quita de fondos a la Ciudad. La pregunta que surge es, ¿qué pasa con los trabajos inconclusos, como las estaciones que faltan del viaducto del tren San Martín? Los vecinos de Villa Crespo y Paternal pueden suspirar tranquilos, pero también deben seguir armándose de paciencia.

Es que, según anunciaron desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, la obra de las estaciones La Paternal y Villa Crespo (ex Chacarita) será terminada “lo antes posible”, pero no hay fecha prevista para retomar los trabajos. Es decir, la pandemia lo frenó, pero el proyecto no se canceló. Hace tres años que las estaciones están cerradas y los trenes pasan de largo, sin detenerse.

De acuerdo a la misma fuente oficial, resta apenas un 7% para finalizar la obra, por lo que cortar los trabajos de forma definitiva sería no sólo ilógico sino también innecesario. Durante una recorrida de este diario desde los mismos coches del tren San Martín, se observa el grado de avance de la construcción.

En La Paternal, ya están listos los andenes y refugios, menos los asientos. También se completó la cartelería. En Villa Crespo, en tanto, falta un poco más: resta terminar los revestimientos de los pisos, colocar la señalética, finalizar las escaleras.

A pedido de este diario, la Secretaría dio la lista completa de tareas iniciadas que faltan completar, entre ellas la construcción de columnas, dinteles y vigas premoldeadas, y la colocación de solados, zócalos, losas y losetas. También resta finalizar el mobiliario y la señalética, los tableros, los ascensores y las instalaciones eléctricas, sanitarias y de incendio y detección. Y quedan pendientes trabajos de carpintería, pintura y mampostería.

Mientras tanto, en el acceso a la estación La Paternal volvieron a instalarse familias en situación de calle. Tienen sus colchones, juguetes y algún que otro mueble sobre Warnes entre Osorio y Garmendia. Saben que falta mucho para que esa parada vuelva a abrirse.

Desde febrero hasta ahora pasaron diez meses, pero parece que hubiera sido un siglo. En ese momento, el Gobierno porteño había anunciado que ambas estaciones estarían inauguradas para fines de septiembre o principios de octubre. Pero pasó la pandemia. No fue la única complicación de la obra: también se había frenado en septiembre del año pasado, pero por un motivo ajeno al sanitario.

Es que la empresa a cargo de los trabajos, una UTE formada por Green-Rottio, había dejado de pagarles a las subcontratistas, motivo por el cual el Gobierno de la Ciudad le rescindió el contrato. En enero, se llamó a una nueva licitación, convocada por AUSA, la empresa estatal que gestiona las autopistas porteñas y está a cargo de la supervisión de los trabajos. Ese proceso fue adjudicado y todo iba a volver a ponerse en marcha a fines de marzo.

Con los trabajos frenados por la cuarentena, en julio la Secretaría informó a este diario que “se despriorizaron obras que, o bien ya habían sido iniciadas o tenían empezado su proceso licitatorio. Es el caso de las estaciones La Paternal y Villa Crespo, que si bien fueron adjudicadas, aún no se firmó el contrato. No hay fecha de inicio por el momento”.

Hoy, desde esa área explican que están “en permanente diálogo con el Ministerio de Transporte de la Nación y trabajando en conjunto para garantizar que las obras en estas dos estaciones terminen lo antes posible”.

“En este período hemos continuado con las tareas pendientes del sistema de señalamiento, completamiento de vías y escaleras de emergencia, ya que son trabajos fundamentales que apuntan a garantizar la seguridad de la obra del viaducto -remarcan desde la Secretaría-. Esas tareas están terminadas y se está trabajando en pequeños ajustes”.

El viaducto del tren San Martín, la línea que une Retiro con Cabred (partido de Luján), fue inaugurado el 10 de julio del año pasado. Se extiende a lo largo de 5 kilómetros entre las calles Honduras, en Palermo, y Garmendia, en La Paternal. La estación de ese barrio, al igual que la de Villa Crespo, debía ser reconstruida en altura.

Los comerciantes cuyos locales rodean ambas estaciones se habían ilusionado con los anuncios de apertura, pensando en el mayor caudal de gente que llevarían al barrio. Pero desde hace casi tres años ven cómo su actividad se reduce, con la cuarentena como tiro de gracia para muchos, que debieron cerrar su local. Otros ya habían bajado la persiana antes de marzo.

Villa Crespo en un momento la pasó mucho peor: también lo afectó la interrupción del tránsito en la avenida Corrientes, destinada a completar algunos trabajos hace un año y medio.

Fuente: Clarín