30/06/22

Gasoducto de Vaca Muerta: por qué hay riesgo de que se inflen los costos

Las empresas deben presentar sus ofertas hasta el 8 de julio, pero pidieron prórrogas que el Gobierno no concedió por la "urgencia" de construir la obra en menos de 10 meses desde que empiezan los trabajos.



Las constructoras que participan de la licitación de la obra civil del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), que saldrá desde Vaca Muerta hasta Buenos Aires, le pidieron al Gobierno múltiples prórrogas en los plazos para definir sus ofertas, que deberían confeccionar antes del 8 de julio.

Pero ante la urgencia que reviste la construcción del gasoducto para que el país lo tenga listo antes del 20 de junio de 2023, la empresa estatal Energía Argentina (ex Enarsa e IEASA) les informó a las compañías que "resulta imprescindible e impostergable para dar cumplimiento en tiempo y forma a lo ordenado por el Poder Ejecutivo Nacional" no poder conceder una extensión de los plazos.

La necesidad de contar con el gasoducto terminado y operativo para el próximo invierno representa un riesgo de que se inflen los costos, ante la incertidumbre de presupuestos técnicos y económicos y la volatilidad financiera y cambiaria que enfrenta la Argentina.

Todo eso más allá del enorme desafío que supone hacerlo en tiempo récord: el Gobierno busca que las tareas se completen en menos de 10 meses desde el momento que empezarían los trabajos en el campo, frente a los entre 18 y 24 meses que calculan los especialistas más optimistas.

El costo del Gasoducto Néstor Kirchner sería el doble de lo previsto originalmente por el Gobierno; podría ascender al equivalente en pesos a 2500 millones de dólares. De todas maneras, los técnicos que asesoran al Frente de Todos calculan que este costo se recuperaría en menos de un año, debido a la posible sustitución con gas natural de producción local a un promedio de u$s 4 por millón de BTU versus los altos precios internacionales del gas licuado y los combustibles líquidos que se traen para evitar el desabastecimiento de energía, largamente por encima de los u$s 20 por millón de BTU.

Como contó en las últimas semanas El Cronista, las importaciones de energía treparán este año a más de u$s 9000 millones y son la principal razón de que se refuercen las restricciones al resto de las compras en el exterior, con un cepo cada vez más ajustado. Buena parte de las importaciones energéticas se podrían sustituir si el país hubiera tenido lista hace años una red de gasoductos acorde a su potencial productivo; según un trabajo del ex ministro de Energía y actual director de Energy Consilium, Juan José Aranguren, en invierno ese "sobrecosto" equivale a más de u$s 1000 millones por mes.

LAS DUDAS DE LAS EMPRESAS

Hay al menos cuatro constructoras habilitadas para los tramos de 36 pulgadas, que son los principales del Gasoducto de Vaca Muerta. Son Techint Ingeniería y Construcción, SACDE, BTU y Víctor Contreras. Fuentes del sector también entienden que Contreras Hnos también podría participar.

Según documentos a los que accedió El Cronista, estas empresas solicitaron hasta 45 días extra para la "integración de cómputos, mano de obra y completar las propuestas tanto técnica como económica" de los distintos tramos del gasoducto y de las plantas compresoras, además de otras especificaciones técnicas puntuales.

Asimismo, una de las firmas dejó asentado que "en caso de que haya incrementos de mano de obra UOCRA -en relación al sindicato de obreros de la construcción-, con aplicación retroactiva sobre obra ya ejecutada, que no serían reconocidos por el mecanismo de readecuación de precio previsto por el Decreto 691/2016 (dado que el mismo aplica sobre el faltante), entendemos que el impacto en los costos de mano de obra en el proyecto serán reconocidos por el Comitente".

En diálogo con este diario, un empresario de la industria describió: "Los plazos están muy ajustados para una licitación tan grande. Hacen falta por lo menos 30 días más para estudiar razonablemente las propuestas y definir que el Gobierno se hará cargo de los costos extra que puedan surgir, como por ejemplo bonos y gratificaciones a la UOCRA, que suele pedir incrementos en obras de tanta importancia. Otra duda es la disponibilidad de insumos importados, como los electrodos, y los permisos de obra que darán los propietarios de los campos por los que pasarán los caños".

Fuente: El Cronista