
Mientras miles de vecinos de Barrio Norte, La Loma, Tolosa y Ringuelet buscaban recuperarse ayer de una jornada a oscuras del lunes al martes, la entidad profesional con cabecera en La Plata lanzó una advertencia que explica el trasfondo de los cortes: “En los últimos veranos” el sistema regional está operando “al límite de su capacidad y registra cortes como consecuencia de la combinación entre picos de demanda y una infraestructura exigida al máximo”.
El diagnóstico de la entidad señala fragilidad en la red. Los profesionales detallan que los equipos de transformación de alta a media tensión (convierten los 132 kilovoltios en los 13,2 que llegan a los barrios) se encuentran funcionando al ciento por ciento de su capacidad operativa. Se trata de una situación de riesgo extremo, dado que, según las normas de seguridad y confiabilidad, estos equipos deberían operar “como máximo al 70%”, se indicó.
“Una situación similar se observa en los cables de distribución, que también trabajan al límite de su capacidad operativa”, detalló el Colegio.
“A partir de la persistencia de temperaturas extremas incrementa el riesgo de fallas y desconexiones”, se añadió desde el Colegio.
Para los especialistas, no hay lugar para parches: la evaluación técnica indica que “sería necesario duplicar la cantidad de transformadores existentes y aumentar la potencia instalada” para que la ciudad deje de padecer cada vez que el termómetro supera los 30 grados.
Edelap opera un área de 5.700 kilómetros cuadrados, con 400 mil usuarios (1 millón de habitantes), que integra a La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Punta Indio.
OSCURIDAD Y FUEGO EN LA CALLE
Esta “fragilidad” técnica denunciada por los ingenieros tiene un correlato directo en la vida cotidiana de los platenses, donde la paciencia ya se agotó. La bronca vecinal, que venía acumulándose desde el lunes, estalló anoche en una serie de piquetes sobre la avenida 32. El humo de los neumáticos quemados en las esquinas de 13, 19 y 20 fue la señal visual de un malestar que se extendió por toda la zona norte y oeste.
Según datos oficiales, el corte inicial dejó a 15.200 usuarios sin servicio. Lo que muchos tomaron con una inicial resignación, se transformó en furia cuando, tras 12 horas de apagón, el servicio volvió unos minutos para cortarse nuevamente el miércoles por la mañana. “Empezó el show”, ironizó René, vecino de 29 y 41, al reportar un nuevo corte a las 7.10 de la mañana del martes.
En una recorrida de EL DIA por las zonas afectadas, los testimonios se multiplican con el mismo denominador común: pérdidas económicas e impotencia. Sofía, vecina de 33 y 12, relató el calvario de cuidar a su bebé sin luz ni agua: “Tenía todas las viandas preparadas para mi bebé y se echaron a perder. No puedo hacer el reclamo porque en la aplicación me figura un reclamo abierto del 30 de diciembre”. Como ella, miles de familias sufrieron la falta de agua, ya que los motores de los tanques no funcionan sin energía.
El malestar se extiende por los barrios. En 78 bis y 16, Altos de San Lorenzo, los vecinos reportaron haber recuperado el suministro recién a las 4 de la mañana de ayer, tras una jornada de calor insoportable. En La Loma, las quejas llovieron desde 21 y 35, mientras que en Tolosa (528 entre 17 y 18), edificios enteros quedaron paralizados.
Laura, vecina de 16 entre 32 y 33, describió a este diario su situación: “El mes pasado pagué 210.000 pesos. Si el servicio anduviera bien, uno hace el esfuerzo, pero esto es una falta de respeto. Tengo un hijo con discapacidad que no pudo dormir del calor, transpiró terriblemente y la pasamos muy mal”. Su preocupación, además, era el freezer lleno de comida: “No abro la puerta para nada, rezo para no tener que tirar todo”.
La misma angustia comparten los comerciantes. Franco, de una verdulería en 16 y 32, mantuvo las persianas bajas a medias: “Me cobran mantenimiento todos los meses, pero ante cualquier cosa nos cortan. ¿Qué mantenimiento hacen?”.
El control y las inversiones
El Colegio de Ingenieros apuntó también a la necesidad de fortalecer el rol del Oceba (Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires), también señalado en la legislatura Provincial -ver aparte-. Subrayó que es clave evaluar el impacto del régimen tarifario en los niveles de inversión de las distribuidoras: “Particularmente en lo referido a la evaluación y seguimiento del impacto del régimen tarifario sobre los niveles de inversión de las empresas distribuidoras, aspecto clave para revertir el deterioro progresivo de la infraestructura y garantizar la sostenibilidad del servicio”.
El martes, ante el apagón, Edelap enmarcó los cortes en la “ola de calor” y pidió “uso responsable y eficiente” de la energía.

