
Las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzaron a reducir desde hoy las frecuencias de sus servicios en medio del aumento del precio del gasoil, la falta de actualización de costos y un nuevo ajuste tarifario que también impacta sobre colectivos, subtes y peajes.
La decisión alcanza a líneas de jurisdicción provincial y a parte de los servicios del sistema metropolitano, en un contexto de fuerte tensión entre las cámaras empresarias y el Gobierno nacional por el esquema de subsidios y la estructura de costos del transporte automotor. Según advirtieron las compañías, el incremento del combustible volvió “inviable” sostener la prestación en las condiciones habituales si no se corrigen los parámetros con los que hoy se calcula la asistencia estatal.
Las entidades del sector señalaron que el valor del gasoil utilizado como referencia oficial para calcular costos y subsidios quedó desactualizado frente al salto que tuvo el combustible en marzo. Según los datos planteados por las empresas, la diferencia entre el precio reconocido y el valor actual de compra del litro genera un desfasaje que impacta directamente sobre la operación diaria de las líneas. En ese marco, sostienen que la suba de los combustibles les provoca una pérdida millonaria y reclaman una reformulación urgente de la ecuación económica del sistema.
La reducción de frecuencias fue anunciada por las cámaras CTPBA, CEUTUPBA, CEAP y CETUBA, que además advirtieron que, de no haber una respuesta oficial, la continuidad del servicio podría entrar en una zona crítica. El recorte afecta a líneas que circulan en Ciudad de Buenos Aires, el conurbano y el Gran La Plata, aunque no todas las empresas adoptaron la misma postura.
Aumentos en los colectivos, subtes y peajes
La medida coincide con una nueva actualización del cuadro tarifario en el AMBA. Desde este martes, los colectivos de jurisdicción porteña y bonaerense volvieron a subir en el marco del esquema de ajuste mensual vinculado al índice de inflación más un adicional del 2%. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo pasó a 715,24 pesos, mientras que en la provincia de Buenos Aires el tramo inicial quedó en 871,30 pesos para usuarios con SUBE registrada. En ambos casos, los valores son más altos para quienes no tienen la tarjeta nominalizada.
También subieron el subte y los peajes porteños. El pasaje de subte quedó en 1414 pesos, mientras que las autopistas de la Ciudad actualizaron sus tarifas tanto en horario pico como no pico, como parte del mismo esquema de ajustes periódicos definido para este año.
En paralelo, las líneas de jurisdicción nacional —que dependen directamente del Gobierno nacional— no modificaron sus tarifas en esta etapa, por lo que el AMBA vuelve a mostrar un sistema fragmentado no solo en subsidios y competencia regulatoria, sino también en valores de pasaje y niveles de prestación.
Fuente: Notitrans

