
El conflicto por el financiamiento de los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tuvo una resolución parcial luego de que el Gobierno se comprometió a transferir fondos para cubrir parte de la deuda con las empresas durante esta semana. Mientras los operadores del sector esperan la concreción de ese giro, continúan las negociaciones para bajar costos operativos y reordenar la estructura del sistema. Las conversaciones incluyen desde el pago de subsidios hasta eventuales cambios en las líneas y la tarifa.
Según pudo saber Infobae, estaría pronto a pagarse el saldo pendiente por subsidios de febrero, que asciende a 50.000 millones de pesos. Este monto corresponde a una parte de la deuda acumulada con las empresas que, calculan en el sector privado, alcanza los 100.000 millones de pesos.
Consultadas por este medio, fuentes oficiales de la Secretaría de Transporte no precisaron el monto que será enviado.
Sin embargo, quedan pendientes otros $50.000 millones, correspondientes a los atributos sociales de enero, febrero y marzo de las líneas provinciales, que la Nación debe girarle a Buenos Aires y la provincia a las empresas. Las líneas alcanzadas son aquellas numeradas a partir del 200, que operan dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Sobre esta transferencia, una fuente en conservación con este medio admitió que no hay fecha y agregó que las autoridades de Transporte en la reunión del martes plantearon a los empresarios que se conformen con el pago parcial, ya que están haciendo un esfuerzo para hacerlo.
Pero las cámaras empresarias también pusieron sobre la mesa el problema de los saldos técnicos del Impuesto al Valor Agregado (IVA). “Las empresas tienen saldos a favor porque el IVA de los costos es mayor que el IVA a las ventas, porque el subsidio no tiene. Acumularon un stock de IVA que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero no te lo devuelve”, comentaron a este medio desde el Gobierno.
Reducir costos operativos
En el comunicado que difundió la Secretaría de Transporte luego de la reunión de martes, destacaron que habrá un segundo encuentro de la mesa de trabajo dentro de un plazo de 15 días, en donde se abordarán medidas para “reducir costos operativos y optimizar el sistema, y se avanzó en el desarrollo de herramientas que transparenten y mejoren los recorridos según la demanda real de los usuarios”.
Según pudo saber Infobae, una de las medidas que se evalúa es cambiar los tramos de las líneas de colectivos. “Si en una avenida hay tres líneas, a lo mejor sobra una. Pero es un trabajo muy quirúrgico, línea por línea, porque se superponen. Si se lo hace mal, dejás a la gente con menos frecuencia”, explicaron en el sector empresario.
Entre las medidas en evaluación también aparece la posibilidad de implementar un mecanismo que compense automáticamente aumentos en el precio del gasoil, para evitar que los incrementos impacten de lleno en los costos de las empresas. Aunque por el momento los empresarios no saben, ni tampoco se imaginan, cómo Transporte lo hará. Es que el reciente conflicto se produjo en parte por el aumento del costo de combustible tras el estallido del conflicto en Oriente Medio.
Además, los equipos técnicos trabajan en la reducción de la comisión Sube, que podría traducirse en un alivio para el sistema. Se trata de un 4% que se paga a Nación Servicios por cada boleto para financiar la empresa pública y que, después de dos o tres meses, se les reintegra a las empresas de colectivos sin indexarlo por la inflación. La posibilidad de que se baje al 2 por ciento.
Otro eje de la negociación gira en torno al esquema de subsidios y a la percepción pública sobre el sector. Los empresarios remarcaron que no quieren subsidios porque la “opinión pública piensa que somos empresarios que necesitan del Estado para desarrollar su negocio”. Cuando en realidad, aseguran, lo que la sociedad tiene que entender es que el usuario es quien está subsidiado. Según pudo saber este medio, Transporte aseguró en la reunión que habrá avances al respecto en junio.
También está sobre la mesa, aunque de manera indirecta, la posibilidad de que se lleve a cabo un aumento del boleto de colectivo en el AMBA. Aunque la decisión depende del ministro de Economía, Luis Caputo, y hay pocos incentivos para que se concrete luego del 3,4% que marcó la inflación en marzo según el Indec.
En las próximas semanas, equipos técnicos de ambas partes continuarán el análisis de alternativas para asegurar la sustentabilidad del sistema. Tanto el documento oficial de Transporte como las declaraciones privadas coinciden en que el objetivo es evitar una reducción de frecuencias y preservar los puestos de trabajo, al tiempo que se avanza en una estructura de costos más eficiente.
Fuente: InfoBae

