
El vicepresidente regional para las Américas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Peter Cerdá, solicitó una reunión formal con la cúpula del gobierno argentino para destrabar el conflicto generado por la suba unilateral de tarifas de navegación aérea. El pedido formaliza el descontento de las aerolíneas ante la decisión de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) de aplicar los nuevos cuadros tarifarios sin cumplir con la instancia previa de diálogo pautada con la industria.
La controversia fue expuesta por el propio Cerdá ante la prensa durante la 82° Asamblea General Anual de IATA que se desarrolla entre este sábado 6 y lunes 8 en Río de Janeiro. "Inicialmente sí tuvimos reuniones con EANA y con ANAC, con la subsecretaría, que lo que ellos nos confirmaron es que no habría ningún tipo de aumento sin un proceso de consultoría con la industria", detalló Cerdá. El funcionario enfatizó la velocidad y opacidad de la medida estatal al remarcar el cambio repentino de postura oficial. "Eso les puedo confirmar que fue en un lunes y en un miércoles se implementó el aumento de tarifas sin ningún tipo de aclaración a raíz porque se estaba realizando", agregó.
La falta de previsibilidad financiera representa el principal foco de tensión entre la asociación global de aerolíneas y las autoridades aeronáuticas argentinas. La última actualización tarifaria rompió las garantías verbales obtenidas días antes y consolidó una tendencia de encarecimiento sostenido en la operación doméstica e internacional. "Tenemos que recordar que este es el segundo aumento en dos años. Hace dos años tuvimos un aumento del 18% también sin una consultoría", señaló el directivo.
El impacto impositivo y tarifario ocurre en un escenario donde el mercado local atraviesa transformaciones desregulatorias que aún no se materializan en una baja efectiva de los gastos operativos de las compañías. "Nos preocupa que en un gobierno que ha sido tan proactivo, que ha ayudado mucho al transporte aéreo, que ahora no estamos encontrando, que todavía vemos que el costo para operar está incrementando", explicó Cerdá.
Como ejemplo de las demoras en la apertura comercial de los aeropuertos argentinos, el representante de IATA apuntó a la falta de nuevos actores en los servicios de asistencia en tierra. "La competencia con los ground handlers todavía no se ha puesto, aunque la política está aprobada, todavía no hemos visto ni una compañía de servicio a terceros que están operando en el país", confirmó.
Ante este panorama, la entidad busca reactivar las negociaciones directas para evitar mayores impactos en la conectividad aérea. "A raíz de eso yo he escrito al gobierno, a los niveles más altos, para solicitar una reunión con ellos para ver cómo podemos llegar a un punto medio que todos podamos ganar y, sobre todo, que tengamos un poco más de transparencia por las decisiones que se están tomando", amplió Cerdá.
Fuente: Aviacionline

