
La nueva concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT) ya se encuentra plenamente vigente y el consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus inició formalmente la ejecución del contrato que tendrá una duración de 25 años, con opción de prórroga. Sin embargo, mientras el nuevo esquema de gestión ya está en marcha, continúa pendiente la conformación del organismo específico que deberá ejercer el control y la fiscalización de la concesión.
Según publicó el sitio Trade News, el contrato comenzó a regir con todas las obligaciones a cargo del concesionario, aunque el órgano de control previsto para supervisar la ejecución de las obras, las inversiones comprometidas, la calidad de las prestaciones y el cumplimiento integral del contrato todavía no fue constituido.
La nueva concesión comprende las tareas de dragado, redragado, mantenimiento, modernización, ampliación, señalización y balizamiento de la principal vía navegable del país, corredor estratégico por donde circula cerca del 80% del comercio exterior argentino y buena parte de la producción de los países de la región. El contrato establece, además, un régimen de concesión a riesgo empresario, sin aval financiero del Estado, con un esquema de inversiones que se extenderá durante las próximas décadas.
En ese contexto, una de las principales observaciones pasa por la demora en la puesta en funcionamiento del organismo encargado de controlar la concesión. Si bien el pliego contempla una estructura específica de supervisión, la misma aún no fue implementada, lo que abre interrogantes sobre quién ejercerá, en esta primera etapa, el seguimiento técnico, económico y administrativo del contrato.
El control de una concesión de estas características resulta determinante no solo para verificar el cumplimiento de las obras comprometidas, sino también para auditar los niveles de servicio, el cronograma de inversiones, la aplicación del régimen tarifario, el mantenimiento de las condiciones de navegabilidad y el cumplimiento de las restantes obligaciones asumidas por el concesionario.
La Vía Navegable Troncal constituye la principal infraestructura logística del país y resulta estratégica para la competitividad de las exportaciones argentinas. En ese sentido, la existencia de un sistema de control efectivo aparece como uno de los pilares para garantizar la transparencia del proceso concesionado y el adecuado seguimiento de un contrato que regirá durante el próximo cuarto de siglo.
Mientras avanzan los primeros meses de la nueva etapa de gestión privada, el sector continúa esperando la conformación definitiva del organismo de control previsto en el esquema institucional de la concesión, cuya puesta en funcionamiento será clave para supervisar el desarrollo de uno de los contratos de infraestructura más relevantes del comercio exterior argentino.
Fuente: Notitrans

