
A partir de este martes rige en la provincia de Buenos Aires la Ley N° 15.613, publicada en el Boletín Oficial, que hace obligatoria la incorporación de pictogramas de accesibilidad en las unidades de transporte público de pasajeros. El objetivo de la norma es garantizar el acceso de las personas con discapacidad al servicio de colectivos.
La medida se da a un mes de que la Legislatura bonaerense sancionara la ley que exige a las empresas colocar este tipo de señalización, pensada especialmente para facilitar la comunicación de usuarios con discapacidad y dificultades en el lenguaje verbal. La misma normativa incorpora además la exigencia de que los choferes reciban capacitación específica para el trato con este grupo de pasajeros.
Entre los cambios normativos, se suma el artículo 47 Bis al Decreto-Ley 16.378/57, que regula el transporte de pasajeros en la provincia y obliga a las empresas a instalar pictogramas en el interior de las unidades.
A su vez, se modificó el artículo 26 de la Ley 13.927 de Tránsito, que ahora exige a los conductores de transporte público acreditar la aprobación de determinadas capacitaciones -entre ellas, formación en trato a personas con discapacidad- como condición para obtener su licencia habilitante.
La ley contempla, además, que sea el Poder Ejecutivo quien provea a los municipios adherentes los pictogramas necesarios para ser instalados en terminales de ómnibus, paradas de colectivos y otros puntos vinculados al transporte, buscando así que los usuarios puedan anticipar y comprender mejor su entorno.
Antes de esta sanción, ya existían experiencias de este tipo de manera voluntaria, que con la nueva ley se vuelven obligatorias en todo el territorio bonaerense. Uno de los antecedentes más destacados es el de la línea 85 de Quilmes, que fue pionera en sumar señalización pictográfica en sus unidades y cuya experiencia sirvió de inspiración para la redacción de esta ley provincial. Su implementación busca facilitar la comunicación de pasajeros con trastorno del espectro autista (TEA) u otras condiciones que dificultan el lenguaje verbal.
Fuente: El Día

