19/09/26

Con cambios en el biodiésel, el Senado aprobó el nuevo marco regulatorio para los biocombustibles

El proyecto fue aprobado por 41 votos contra 25 y establece que el biodiésel pase del 7,5% al 10% en el gasoil y el bioetanol del 12% al 15% en las naftas. La iniciativa también crea un mercado electrónico para la formación de precios y plantea una transición para las empresas no integradas, uno de los puntos que generó mayores cuestionamientos durante el debate.


Bloque de la Libertad Avanza luego de la aprobación del nuevo marco regulatorio para los biocombustibles.

El Senado dio media sanción al nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, en una votación que terminó con 41 votos afirmativos y 25 negativos, y ahora pasó a Diputados. Entre los puntos destacables, la iniciativa establece que el biodiésel pase del 7,5% al 10% en el gasoil y que el bioetanol suba del 12% al 15% en las naftas, que se canaliza a través de un sistema de subastas en un mercado único, transparente y de acceso público, operado por un organismo independiente, y las empresas exportadoras podrán participar del mercado interno de biodiésel con una transición hasta el 2036.

El senador catamarqueño Flavio Fama, uno de los defensores de la iniciativa, planteó que el objetivo es dejar atrás un modelo de fuerte intervención estatal y avanzar hacia un sistema más abierto y competitivo. Según explicó, el aumento de los cortes debería traducirse en una mayor demanda de materias primas nacionales, más agregado de valor y actividad industrial y una mayor sustitución de combustibles fósiles.

Sin embargo, el cambio en las reglas de juego el el biodiésel, donde las empresas imtegradas (exportadoras) ingresan en el mercado interno que hoy están solamente las no integradas (pymes), encontró resistencia especialmente en las provincias donde están radicadas pequeñas y medianas plantas de biodiésel.

Así, cuando el corte alcance el 10%, la participación de las pymes será del 6,5%, mientras que el 3,5% restante quedará dentro de un segmento de negociación libre. El cronograma contempla luego una reducción progresiva de la participación de las empresas no integradas: será del 5,5% en 2029, del 5% en 2030 y del 4% en 2031 hasta 2036.

El senador pampeano Daniel Bensusán fue uno de los que cuestionó el capítulo específico de este combustible, junto con los senadores de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, y Santa Fe. Durante su intervención puso en duda la necesidad de reemplazar la Ley 27.640 y defendió el funcionamiento del régimen vigente. Según señaló, actualmente existe un mercado interno de unas 900.000 toneladas, que sostiene alrededor de 1.500 empleos directos y más de 8.000 indirectos.

El Senado dio media sanción al nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, en una votación que terminó con 41 votos afirmativos y 25 negativos, y ahora pasó a Diputados. Entre los puntos destacables, la iniciativa establece que el biodiésel pase del 7,5% al 10% en el gasoil y que el bioetanol suba del 12% al 15% en las naftas, que se canaliza a través de un sistema de subastas en un mercado único, transparente y de acceso público, operado por un organismo independiente, y las empresas exportadoras podrán participar del mercado interno de biodiésel con una transición hasta el 2036.

El senador catamarqueño Flavio Fama, uno de los defensores de la iniciativa, planteó que el objetivo es dejar atrás un modelo de fuerte intervención estatal y avanzar hacia un sistema más abierto y competitivo. Según explicó, el aumento de los cortes debería traducirse en una mayor demanda de materias primas nacionales, más agregado de valor y actividad industrial y una mayor sustitución de combustibles fósiles.

Sin embargo, el cambio en las reglas de juego el el biodiésel, donde las empresas imtegradas (exportadoras) ingresan en el mercado interno que hoy están solamente las no integradas (pymes), encontró resistencia especialmente en las provincias donde están radicadas pequeñas y medianas plantas de biodiésel.

Así, cuando el corte alcance el 10%, la participación de las pymes será del 6,5%, mientras que el 3,5% restante quedará dentro de un segmento de negociación libre. El cronograma contempla luego una reducción progresiva de la participación de las empresas no integradas: será del 5,5% en 2029, del 5% en 2030 y del 4% en 2031 hasta 2036.

El senador pampeano Daniel Bensusán fue uno de los que cuestionó el capítulo específico de este combustible, junto con los senadores de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, y Santa Fe. Durante su intervención puso en duda la necesidad de reemplazar la Ley 27.640 y defendió el funcionamiento del régimen vigente. Según señaló, actualmente existe un mercado interno de unas 900.000 toneladas, que sostiene alrededor de 1.500 empleos directos y más de 8.000 indirectos.

Fuente: Clarín